Cena española con croquetas, tortilla, aceitunas, gazpacho, kikos... ¿Y leche de Tigre en vez de jamón?
Por Miriam Vega rodríguez Fotos DyDPPA y Pool/EFE 2022 06 29
Después de un día sin poder movernos a gusto por Madrid, toca reírnos de lo que ha sido esta importantísima jornada porque por fin ha llegado el Air Force One a la base de Torrejón. Al bajarse Joe Biden, el presidente de los EEUU, antes de montarse en 'La Bestia', su coche acorazado para llevarle a La Moncloa, lo que más ha llamado la atención no es la cara del ministro de Asuntos Exteriores, sino el bolso de lentejuelas de la ministra de Defensa, Margarita Robles, ya que es un complemento del que carecieron la reina Letizia y la primera dama Jill Biden cuando han visitado el Centro de Recepción, Atención y Derivación de refugiados ucranianos en Pozuelo.
Sin bolso, no sabemos donde llevaría la tarjeta de crédito o el dinero la primera dama, el caso es que después se ha ido a un buen restaurante a comer, no con ningún refugiado, sino con sus poco elegantes nietas. Las chiquillas han aprovechado el viaje de trabajo de sus abuelos para venirse como si fuesen unas vacaciones y no se molestan ni en arreglarse, una de ellas va incluso con chándal. Con ellas estuvo la tarde antes comprando en la Milla de Oro unas bonitas alpargatas rosas madera incluso Spain de 95 € que ya se han agotado por la promoción.
En la comida han estado con el chef José Andrés que les había presentado uno de los foodtruck de su ong en el centro de refugiados. El restaurante de lujo elegido ha sido el de Pepa Muñoz, presidenta de Facyre, Federación de Cocineros y Reposteros de España.
Mientras tanto, el rey de España se fue desde la base de Torrejón al seminario “NATO Public Forum”, organizado por el Real Instituto Elcano, en colaboración con la OTAN y otros institutos destacados de la sociedad civil internacional. Y más tarde se ha reencontrado con Biden en el Palacio Real. Allí se ha celebrado la cena de bienvenida pero no de gala para los líderes de las 44 delegaciones. El vestido de doña Letizia negro, de la colección Magna Magnolia, no es tan apetecible como el menú español elaborado por el equipo del chef Paco Roncero. Después del saludo o besamanos en el Salón de Tronos los hombres y mujeres más poderosos han comido muchos aperitivos. El cocktail, como dicen los americanos, ha estado formado por: aceituna esférica, que no sabemos si sabrá como la ovalada de toda la vida, brioche de atún rojo a la mostaza antigua, ceviche de corvina con leche de tigre -que si es de tigre y no de tigresa no quiero imaginar qué era-, air bag de picaña, que da la sensación por el nombre de que es como una pompa de chicle, pero picaña es ternera a la parrilla, bogavante con sopa de aceite y pomelo rosa, tortilla de camarón, sardina marinada con salsa romescu -ya que si no hay playa no hay espeto-, taco de ternera glaseada, gilda de salmón ahumado, croqueta de gamba al ajillo, kikos con guacamole, buñuelo de bacalao y gazpacho al aceite de albahaca. No sabemos quien se ha puesto como el kiko... Lo que sí sabemos es que el plato principal del menú ha sido la merluza con salsa menier, tapioca y huevos de trucha. Y el postre, espuma de coco con granizado de menta y fruta de la pasión, no sabemos si como homenaje a Supervivientes...







